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02/12/2019

Meet colors

Katsumi Komagata es un diseñador japonés, artista y autor de libros objeto con altísima identidad estética, que comenzó el trabajo sobre la serie de sus reconocidas tarjetas con el gesto más noble.

Katsumi Komagata es un diseñador japonés, artista y autor de libros objeto con altísima identidad estética, que comenzó el trabajo sobre Little eyes, la serie de sus reconocidas tarjetas, con el gesto más noble. Del deseo por comunicarse con su hija bebé, desarrolló un lenguaje altamente visual (el nombre de la colección pauta y anticipa esta forma de la relación) plasmado sobre tarjetas que incorporan paulatinamente el color, y progresivamente, la diversidad geométrica hacia otras formas que van complejizándose. Porque la serie que reúne cada libro/caja que contiene las tarjetas, evoluciona en una suerte de pedagogía hacia la educación visual capaz de acompañar el desarrollo de un bebé hacia la niñez: un lenguaje gráfico para la infancia que crece junto a ella. Desde First look (Primera mirada), hacia Meet colors (Conoce los colores), Play with colors (Juega con los colores), y otras obras cuyos títulos son fiel reflejo de la variación progresiva y acumulativa contenida en sus tarjetas. Más allá del troquelado/calado de algunas de estas, de sus múltiples posibilidades respecto a la disposición del papel, el poder comunicativo de las mismas es visual. El contraste entre los fondos absolutos (en blanco principalmente, o a color en los títulos más avanzados), y las composiciones gráficas puras, desde la simpleza de las líneas que pueden acompañar su propia transformación hacia otras formas en juegos de brillante superposición, acumulación y movimiento, junto a la misma lógica respecto a la evolución del color, devienen en un manifiesto estético hecho obra. En épocas de saturación visual, de ausencia de silencio gráfico, las ilustraciones en las hojas de sus libros son metáfora (o sinónimo) de la palabra exacta, de la adjetivación precisa, economía de los signos y los símbolos que en el espacio que otorgan, dan espacio a la subjetividad del lector/espectador. Se trata de sugerir y sugestionar, con la cortesía e inteligencia suficiente como para seguir habilitando al otro a trazar su recorrido lector. 

Como autor integral y genio de la edición, lo visual no lo es todo en la obra de Komogata. Consciente de las diversidades en las formas de recepción, realizó obras en donde las posibilidades del papel se explotaran al punto de ser interpretadas por chicas/os no videntes, trabajando desde la materialidad hacia el volumen. Muestra de que el diseño editorial puede exceder el campo visual, y de que el conjunto de dimensiones sobre las que operan los libros objetos logran sensibilizar distintos sentidos.